Sostenibilidad: un concepto ambiguo para la conservación de los páramos

Colombia tiene el 50% de los páramos del mundo, un ecosistema de alta montaña considerado como territorio estratégico de la nación (IAvH, 2008). Este ecosistema provee distintos servicios ecosistémicos y culturales (Andrade et al., 2018), pero, sin lugar a duda, el servicio más importante que provee es el de la regulación hídrica (Rincón, 2015; Ibáñez, 2011). Para dimensionar la importancia de los páramos, alrededor de 17 millones de colombianos reciben agua que proviene de este ecosistema(Pinilla et al., 2016; IAvH, 2008); así como también ayudan a la generación de alrededor del 50% de la energía del país (Pinilla et al., 2016). 

A pesar de la importancia del ecosistema, este es altamente frágil al cambio climático, así como a distintas actividades productivas (Andrade, 2013). Una de estas es la agricultura, principalmente de cebolla, papa y arroz, por medio de la cual alrededor de 45 mil pequeños, medianos y grandes productores obtienen sustento económico (Pinilla et al., 2016). No obstante, estas actividades han transformado significativamente el ecosistema (Van der Hammen, 2008; Pinilla et al., 2016; Sarmiento et al., 2017).

Por otra parte, en los páramos también se lleva a cabo minería de carbón y oro, principalmente, lo cual representa serios desafíos para la conservación y el manejo sostenible del ecosistema. Si bien hay grandes industrias mineras que buscan realizar sus actividades al interior de los páramos, también hay mineros artesanales que dependen de esta labor. En total, se calcula que alrededor de 25 mil mineros legales realizan sus actividades en los páramos del país (López, 2018).

Debido a la importancia del ecosistema, en el 2018 se expidió la Ley 1930 para su conservación. Con esta normatividad, se adopta una visión de sostenibilidad crítica. En otras palabras, se reconoce que el capital natural del ecosistema no puede ser considerado únicamente como un activo económico y productivo, sino que debe entenderse como parte fundamental de la vida (Faran, 2010). Por esta razón, la conservación de los páramos merece una atención especial, pues de su preservación en el tiempo dependerá el bienestar de futuras generaciones (Brand, 2009). 

Si bien el objetivo y propósito de la Ley son positivos, lo que se establece en esta ha generado diversas tensiones entre distintos actores. La Ley determina que para la conservación de los páramos las actividades mineras, sin importar si son grandes o artesanales, están completamente prohibidas. Si bien hay grandes empresas que extraen recursos de los páramos, también hay municipios enteros que se encuentran al interior del ecosistema y que dependen económicamente de la extracción minera al interior de estos, como es el caso de Vetas y California en el Páramo de Santurbán. Por otra parte, la Ley establece que aquellas actividades agrícolas que no sean consideradas de “bajo impacto,” quedan prohibidas y deberán ser reemplazadas.

Para entender el por qué las actividades mineras fueron prohibidas por completo, mientras que las agrícolas entraron en una zona gris, se debe hacer uso de dos conceptos claves. Para la minería, se tomó una perspectiva de sostenibilidad fuerte, reconociendo que estas actividades son muy perjudiciales para el ecosistema y, por tanto, deben ser prohibidas por completo (Kuhlman and Farrington, 2010), pues no hay sustituibilidad entre el capital natural, en este caso el agua, y el económico, en este caso las rentas de producción (Faran, 2010). 

Esta primera decisión ha traído tensiones en las regiones mineras que se encuentran al interior, o muy cerca, a los páramos. Por ejemplo, el famoso caso del proyecto de explotación de oro en Santurbán, con el cual se calcula la extracción de más de 9 millones de onzas de oro (Neira, 2020). El precio del dólar supera, por lo general, la barrera de los mil euros, por lo cual los recursos que el Estado podría obtener son realmente gigantescos. En este sentido, algunos argumentan que estos recursos pueden ayudar a financiar proyectos sociales de la nación, que en medio del COVID-19 no vendría nada mal. No obstante, otros argumentan que el agua es demasiado importante y no vale la pena correr el riesgo. En otras palabras, es una discusión que evalúa la importancia del bienestar presente con el futuro (Kuhlman and Farrington, 2010).

Con respecto a las actividades agrícolas, por otra parte, se toma, aparentemente, una visión de sostenibilidad débil, reconociendo que en ciertos casos el capital natural y el económico son sustitutos (Brand, 2009). No obstante, especifico que “aparentemente” debido a que los Ministerios de Ambiente y Agricultura siguen postergando la tarea de definir cuáles actividades agrícolas se consideran de bajo impacto y cuáles no. Esta definición es clave puesto que el argumento de qué actividades se consideran, o no, de bajo impacto, dependerá de visiones científicas, culturales, económicas, entre otras. En otras palabras, para algunas personas una actividad de bajo impacto puede ser sembrar sólo cierto tipo de cultivo, mientras que para otras puede ser que no se utilicen ciertos pesticidas, entre muchos otros argumentos. Sin esa definición, las familias campesinas de los páramos viven en incertidumbre sobre si lo que han hecho por décadas se va a considerar ilegal.

La anterior situación, también está sucediendo con cientos de familias mineras que toda su vida no han podido, la mayoría de las veces por falta de oportunidades, dedicarse a otras labores. En este sentido, si bien la normatividad y lo que está sucediendo alrededor de la conservación de los páramos en el país tiene como objetivo la sostenibilidad del ecosistema, las decisiones adoptadas hasta el momento pueden representar un problema que no es menor y que, lastimosamente, tiende a ocurrir en los temas de desarrollo sostenible: el autoritarismo de decidir qué es aceptable o no (Sen, 2013). Para evitar este problema, es necesaria la participación de las comunidades (Sen, 2013; Miller, 2013) para que los programas a implementar puedan coexistir con los conocimientos y tradiciones de las comunidades (Andrade et al., 2018).

No obstante, la verdad es que la versión de sostenibilidad a adoptar en cierto tema, en este caso la conservación de los páramos, depende de intereses políticos y económicos (Scoones, 2016; Spangenberg, 2011; Miller, 2013). Esto trae consigo diversas dificultades, pues una mala implementación de los programas de conservación en los páramos puede llevar a la vulneración del derecho al ambiente sano, a la libertad de escoger oficio, a la cultura, entre muchos otros. Para procurar una vulneración mínima, se deben tomar en cuenta distintas medidas. Aquí es donde va la publicidad: en este documento, en el que tuve la oportunidad de ser coautor, explicamos algunas de las herramientas que se deben tener en cuenta para mejorar la conservación de los páramos en Colombia, al mismo tiempo que se garantiza la protección de los derechos de las comunidades.

Para concluir, nos encontramos frente a uno de los retos más grandes: llegar a una visión conjunta de qué es sostenible y deseable en nuestra sociedad. Esta tarea no es fácil y los conceptos de sostenibilidad y desarrollo sostenible se han usado de manera vaga y sin rigurosidad, lo que puede significar grandes discursos a costa de una gran incertidumbre.  

Referencias

  • Andrade, G. (2013). La delimitación del páramo y la incierta gestión de los servicios ecosistémicos de la alta montaña en escenarios de cambio ambiental. En Cortés-Duque, J. y Sarmiento, C. (eds). Visión socio ecosistémica de los páramos y la alta montaña colombiana: memorias del proceso de definición de criterios para la delimitación de páramos. Bogotá: Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt. 
  • Andrade, G. I., Chaves, M. E., Corzo, G. y Tapia, C. (2018). Transiciones socioecológicas hacia la sostenibilidad. Gestión de la biodiversidad en los procesos de cambio en el territorio continental colombiano. Primera aproximación. Bogotá: Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt
  • Brand, F. (2009). Critical natural capital revisited: ecological resilience and sustainable development. Ecological Economics, 68(3)
  • Faran, T. (2009). Sustainable Development: A typology of perspectives. Lund University.
  • IAvH. (2008). Atlas de Páramos de Colombia.
  • Ibáñez, J. (2011). Vegetación paramuna, el nevado del Ruiz y los ecosistemas de frailejón (frailejonales). “Madrimasd”. Disponible en http://www.madrimasd.org/blogs/universo/2011/01/27/137475  
  • Kuhlman, T., & Farrington, J. (2010). What is sustainability? Sustainability, 2(11), 3436–3448. https://doi.org/10.3390/su2113436
  • López, A. (2018, junio 28). Ley de Páramos saca del negocio a más de 25.000 mineros legales. Portafolio. Available in: https://www.portafolio.co/economia/ley-de-paramos-saca-del-negocio-a-mas-de-25-000-mineros-legales-518564
  • Miller, T. R. (2013). Constructing sustainability science: emerging perspectives and research trajectories. Sustainability Science, 8(2), 279–293. https://doi.org/10.1007/s11625-012-0180-6
  • Neira, L. (2020, febrero 29). Minesa extraería hasta nueve millones de onzas de oro en Soto Norte en Santander. La República. Available in: https://www.larepublica.co/empresas/minesa-extraeria-nueve-millones-de-onzas-de-oro-en-soto-norte-en-santander-2971200
  • Pinilla, M., Camacho, A. y Trujillo, M. (2016). Gestión de páramos y humedales en Colombia: retos y desafíos del agua.
  • Rincón, L. N. G. (2015). Los páramos en Colombia, un ecosistema en riesgo. Ingeniare, (19), pp. 127-136.
  • Sarmiento, C., Osejo, A., Ungar, P. y Zapata, J. (2017). Páramos habitados: desafíos para la gobernanza ambiental de la alta montaña en Colombia. Biodiversidad en la Práctica, 2(1), pp. 122-145.
  • Scoones, I. (2016). The politics of Sustainability and Development. Annual Review of Environment and Resources.
  • Sen, A. (2013). The ends and means of sustainability. Journal of Human Development and Capabilities, 14(1), 6–20. https://doi.org/10.1080/19452829.2012.747492
  • Spangenberg, J. (2011). Sustainability science: a review, an analysis and some empirical lessons. Environmental Conservation, 38(3), 275–287.
  • Vallance, S., Perkins, H. C., & Dixon, J. E. (2011). What is social sustainability? a clarification of concepts. Geoforum, 42(3), 342–348. https://doi.org/10.1016/j.geoforum.2011.01.002
  • Van der Hammen, T. (2008). De la destrucción a la conservación. Panorama y perspectivas sobre la gestión ambiental de los sistemas de páramo. Bogotá

Imágen obtenida de: Michael Lechner en Unsplash

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